El acoso escolar no empieza en la escuela

Llevamos varias décadas nombrando, señalando y tratando de abordar el complejo fenómeno del acoso escolar. Campañas de sensibilización, charlas, protocolos de actuación. Sin embargo, cada curso volvemos a ser testigos de historias que muestran que la problemática sigue produciéndose con una intensidad preocupantemente similar. Quizá esto pueda tener que ver con que seguimos abordando el fenómeno desde algunas premisas que generan tranquilidad social, pero que resultan profundamente engañosas.

El autor de este artículo es Kike Esnaola, psicólogo y divulgadorEl artículo fue tomado del diario EL PAÍS de España, Abril 1° de 2026.

El acoso escolar no es tan diferente de muchas situaciones de hostigamiento que las personas adultas experimentamos en distintos ámbitos de la vida: la familia, el trabajo, los grupos de amistad o las relaciones de pareja. La mirada social hacia el acoso escolar sigue estando impregnada de cierto adultocentrismo: tendemos a pensar que “eso del acoso escolar” es algo que ocurre exclusivamente entre niños y adolescentes, sin vincularlo con dinámicas cercanas, familiares e incluso con comportamientos en los que, en determinados momentos, también podemos participar.

Aceptar esta idea resulta incómodo, pero es necesario: las conductas de acoso no pertenecen exclusivamente a una minoría de menores especialmente problemáticos. En determinadas circunstancias, cuando el contexto lo permite o incluso lo premia, las personas podemos participar —de forma activa o pasiva— en dinámicas de exclusión, ridiculización o humillación. A veces ocurre a través de burlas aparentemente inofensivas; otras, mediante silencios que legitiman lo que está sucediendo; y, en ocasiones, mediante la difusión de comentarios o contenidos que refuerzan la estigmatización de alguien en situación de vulnerabilidad.

Sin embargo, nos resulta complicado mirar hacia estos hechos, probablemente porque nos cuesta diferenciar conductas de identidades. Hablamos de “los acosadores” y “las víctimas” como si se tratara de categorías fijas que pertenecen solo a un tipo de personas, cuando en realidad muchas de estas dinámicas son situacionales y relacionales. Esta simplificación nos tranquiliza: si quienes acosan son “otros” —personas claramente diferentes a nosotros o a nuestros hijos—, no necesitamos revisar nuestras propias prácticas ni preguntarnos en qué contextos pueden aparecer determinadas conductas. Sin embargo, reducir el problema a identidades rígidas invisibiliza algo fundamental: una misma persona puede ocupar posiciones distintas en diferentes momentos y grupos, y muchas situaciones de acoso se sostienen precisamente porque quienes participan no se perciben a sí mismos como agresores, sino como parte de una dinámica grupal que consideran normalizada.

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IV Jornada de Orientación Profesional

En el marco de la Semana Tecnológica del Centro Integrado de Formación Profesional Número Uno, se celebró la IV Jornada de Orientación Profesional en el sector de la Automoción, dirigido principalmente a segundos cursos de la familia profesional de Transporte y Mantenimiento de Vehículos.

Intervinieron 7 exalumnos y 3 exalumnas del Centro que compartieron sus experiencias personales, educativas y profesionales para inspirar, informar, proporcionar herramientas que les sirva para lograr su orientación y que sus tomas de decisiones profesionales sean las más acertadas posibles.

Dar las gracias por su generosidad a David Bustillo; Gabriel Gómez; Sergio Tejero; Miguel San Juan; Belén Vélez; Sara Velarde; Carmen Domínguez; Sergio Carral; Luis San Millán y Pablo Manterola y al alumnado asistente por su interés y participación.

Cantabria es la tercera CCAA con menor tasa de abandono educativo temprano entre jóvenes de 18 a 24 años, con un 8,9%

Cantabria presenta una tasa de abandono educativo temprano del 8,9 por ciento, lo que sitúa a la comunidad autónoma como la tercera con menor tasa de abandono, solo por detrás del País Vasco (3,6%) y Navarra (7,8%), según datos de la Encuesta de Población Activa de 2025 publicados el pasado martes.

El dato de Cantabria se sitúa claramente por debajo de la media nacional, que en 2025 alcanzó el 12,8 %. A nivel estatal, el abandono educativo temprano descendió 0,2 puntos porcentuales respecto a 2024, confirmando una tendencia descendente sostenida y marcando el menor registro histórico desde que se elaboran estos datos.

El abandono educativo temprano se define como el porcentaje de personas de entre 18 y 24 años que no han completado la educación secundaria de segunda etapa —que incluye Bachillerato, Formación Profesional de Grado Medio y FP Básica— y que además no seguían ningún tipo de formación educativa o formativa en las cuatro semanas previas a la encuesta.

La cifra denota la «buena salud» del sistema educativo de la región y el impacto de programas como el PROA+ o el empuje de la Formación Profesional.

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Proyecto OrientaESO

Es un Proyecto de Innovación dirigido al alumnado de segundos cursos de Carrocería; Electromecánica de Vehículos; Telecomunicaciones y primer curso de Mantenimiento Aeromecánico de Aviones con motor de turbina del Centro Integrado de Formación Profesional Número Uno.

El Reto planteado consistía en planificar, diseñar e impartir una formación práctica, activa y cooperativa, durante una semana, a los estudiantes de tercero de la ESO del IES AG Linares que se encuentran desmotivados, que arrastran una historia de fracaso escolar;  se encuentran en diversificación o son de incorporación tardía al sistema educativo.

Nueve estudiantes de 3º de la ESO del IES A.G. Linares  Javier; Ángel ; Armando; Eidan; Iker; Nicolás; Jade; África y Alejandra han estado con nosotros del 26  al 30 de enero aprendiendo de forma cooperativa distintas prácticas y actividades vinculadas con las Familias Profesionales de Transporte y Mantenimiento de Vehículos y Electrónica.

Se han cumplido todos los objetivos del proyecto como potenciar las habilidades metacognitivas y capacidad de planificación de nuestro alumnado; promover la inclusión y orientación académica, personal y profesional de los estudiantes de la ESO; fomentar el aprendizaje basado en retos y cooperativo; transmitir que no existe género en las profesiones ; favorecer el aprendizaje entre iguales y la colaboración intercentro y entre distintos Ciclos Formativos.

El 69% de los españoles valora positivamente la FP, pero el estigma social todavía persiste, según el barómetro de CaixaBank Dualiza

CaixaBank Dualiza ha realizado un estudio de amplio alcance para analizar en profundidad la percepción que la sociedad española tiene sobre la Formación Profesional (FP). El estudio ofrece una radiografía detallada de su imagen social, identifica sus principales fortalezas, desvela los prejuicios persistentes y señala los retos que deben abordarse para consolidarla como una opción formativa de primer nivel y un pilar estratégico para el desarrollo del país, informa la entidad.

( Si quieres ver el informe completo pincha en la imagen)

El presidente de CaixaBank y de la fundación CaixaBank Dualiza, Tomás Muniesa, ha subrayado “la importancia de estudios como este que nos permiten acercar la realidad de lo que piensa la sociedad sobre la Formación Profesional y ser conscientes de que aún queda mucho trabajo por hacer por acabar con prejuicios que todavía perduran. Es ahí donde cobra todavía más sentido el trabajo que desarrollamos desde CaixaBank Dualiza. No obstante, hay que destacar, que frente a esos prejuicios se impone una opinión favorable mayoritaria que ve ya la FP como una opción formativa notable al considerarla una vía directa al empleo”.

El principal resultado del estudio confirma que la imagen social de la FP en España es claramente positiva. El 68,7% de la población afirma tener una percepción muy o bastante positiva de la Formación Profesional, frente a solo un 8% que manifiesta una valoración negativa. Estos datos reflejan una percepción social muy favorable de la FP, cada vez más asociada a empleo y oportunidades profesionales.

Empleabilidad alta, salarios y emprendimiento como asignaturas pendientes

Al mirar las razones que justifican esa percepción positiva se encuentra que el 76% de la población considera que la FP facilita una inserción laboral rápida, el mismo porcentaje que cree que contribuye al desarrollo profesional a largo plazo. El 72% destaca su buena conexión con las necesidades reales de las empresas. Sin embargo, solo el 51% cree que permite acceder a empleos bien remunerados y únicamente el 47% considera que prepara adecuadamente para emprender.

Entre sus principales fortalezas se subrayan su utilidad para personas de todas las edades, su papel en la recualificación profesional (49% cree que es la vía adecuada para ello) y su valor como herramienta clave para la formación de adultos (un 47% la considera clave).

Experiencia directa, el principal motor de la buena valoración

La percepción positiva se intensifica entre quienes tienen contacto directo con la FP. El 74% de las personas que han cursado estos estudios y el 75% de quienes cuentan con familiares que lo han hecho valoran la FP de forma muy positiva.

Entre los argumentos más citados destacan su alta empleabilidad y salidas laborales, su carácter práctico y orientado al trabajo, y su papel como alternativa necesaria en un contexto marcado por la sobre cualificación universitaria y la escasez de perfiles técnicos.

Esos argumentos se reflejan en algunos de los comentarios de los encuestados como “se ha demostrado que la FP no es para gente que no quiere estudiar, sino que ofrece salidas laborales muy buenas y, según cual, muy rentables a futuro” o “la Formación Profesional es más práctica que los grados universitarios y preparan mejor a las personas con habilidades prácticas que se necesitan para las tareas del día a día”.

Además, cada vez son más los que conoce el potencial de la FP como vía de formación hacia estudios superiores, como lo prueban los encuestados “es una manera muy buena de acceder al mercado laboral con una buena preparación y no te impide poder acceder a estudios superiores”.

“Trabajo”, el concepto más vinculado a la FP

De modo paralelo, el estudio también ha querido averiguar cuáles son las palabras qué más vienen a la cabeza de la gente al mencionar la FP. Para ello se ha elaborado una nube de palabras en la que las respuestas muestran que “Trabajo”, “Salidas”, “Prácticas” y “Formación” son los términos más asociados a la FP. Confirma que la ciudadanía reconoce mayoritariamente la Formación Profesional como una vía directa de acceso al empleo.

Reticencias persistentes y prejuicios sociales

La visión más crítica se concentra en perfiles con mayor nivel educativo y renta, que esgrimen como principales argumentos negativos el bajo prestigio social, las dudas sobre la calidad de la formación y del profesorado, la percepción de salarios bajos y las dificultades de acceso al sistema por falta de plazas y recursos.

Las respuestas de los encuestados reflejan la prevalencia de esos prejuicios con frases como “se la considera una opción para las personas que no son capaces de hacer un grado universitario, poca gente la considera su primera opción”.

Además, se repite el patrón que ya CaixaBank Dualiza ya identificó en encuestas anteriores, de acuerdo con el que todos aquellos que admiten los prejuicios hacia la FP evitan decir que ellos tienen esos mismos prejuicios “yo no, pero la sociedad sí. Siempre se ha pensado que la FP es para los que no saben qué hacer en la vida”.

La orientación, uno de los grandes retos

La orientación hacia la FP sigue siendo una asignatura pendiente. El 41% de la población considera que es insuficiente y más de la mitad afirma no haber recibido nunca orientación específica sobre esta opción formativa. Ahora bien, los centros educativos se consolidan como la principal fuente de información y confianza, seguidos de la familia y los servicios públicos de empleo.

Taller de Neurociencia

El martes, 13 de enero, se celebró un taller de Neurociencia en el Centro dirigida a los cuatro grupos participantes en el proyecto OrientaESO para que adquieran unas nociones básicas de cómo funciona nuestro cerebro, de entender los procesos de aprendizaje que se generan, por qué aprendemos más o nuestro cerebro se resiste a salir de nuestra zona de confort y adquirir nuevas competencias.

El momento vital en el que se encuentra nuestro alumnado es muy propicio para los aprendizajes y que éstos se produzcan de forma exponencial, sin olvidar la importancia de la motivación y el esfuerzo y se podrá mejorar la atención a los estudiantes procedentes de la ESO.

La jornada fue impartida por Andrés G. Inchauspe, profesor de automoción, pedagogo y apasionado de la neurociencia y su aplicación a la docencia. Destacar la participación e implicación del alumnado en la realización de las diversas actividades y dinámicas para afianzar y reforzar los contenidos impartidos.