Nutrición: la forma de alimentarse también es importante

Algunos consejos sobre nutrición que podrás encontrar en muchos sitios serios de alimentación saludable son:

  • Hay que repartir equilibradamente los nutrientes que vamos a ingerir a lo largo del día. Planifica un poco lo que estás comiendo a lo largo del día; por ejemplo, si comes un plato de pasta o arroz, no tomes un postre con harinas o azucarado (estarías sobrepasando en mucho el índice glucémico de esa comida).
  • Desayunar suficiente y variado; y antes de empezar con la jornada. Comer también proteinas en el desayuno, reduciendo así el exceso de hidratos de carbono. Recuerda que la fruta es una opción, al igual que la leche (y no a todo el mundo le sienta bien); y la bollería y los “cereales de desayuno” están descartados.


¿Huevo revuelto con taquitos de jamón york y algo de queso blanco? ¡Estupendo desayuno!

  • Trata de elegir alimentos lo menos procesados posible; recuerda que el cuerpo humano no ha sido diseñado para alimentarse con colorantes, conservantes, estabilizantes, azúcar (sí, el azúcar para nuestro cuerpo es un elemento nutricional moderno para el que no ha sido diseñado).
  • No darse atracones ni irse a la cama sin cenar. Los ayunos no son en absoluto recomendables (salvo seguimiento o prescripción médica).

El término “comida chatarra” incluye muchas “comidas rápidas” ampliamente difundidas

  • Comer con calma, sin prisas, y masticando lo suficiente. Comer rápido fomenta la obesidad, lo mismo que comer viendo la tv, películas, etc. Dedicar el tiempo y la atención necesarias para la nutrición es importante; nuestro cuerpo sabrá agradecerlo.
  • No olvidar beber suficiente agua a lo largo del día; agua, no líquidos que la contengan. Nuestro cuerpo distingue el agua de: leche, refrescos… y los procesa de distinta manera (no te creas más listo que tu cuerpo).


No todas las aguas son iguales, pero la gran mayoría cumple perfectamente

  • Puede que haya alimentos que no te sientan bien: obsérvate y procede en consecuencia. Muchas dolencias o enfermedades son fruto de intolerancias alimenticias. No todos/as somos iguales.
  • Recuerda que la cantidad y tipo de tus alimentos ha de ser adecuada a tu edad, actividad física y estado de salud; no puede comer lo mismo un niño que un adolescente o un adulto.
  • No tomes vitaminas ni similares, a no ser que tu médico te lo haya prescrito. Una alimentación sana, equilibrada y suficiente es garantía de suministro adecuado de vitaminas y minerales.
  • Si eres de los que hacen la compra de casa, no vayas al “súper” con hambre o a última hora de la tarde: solemos tender a comprar más “comida rápida” y “bollería, dulces y fritos” y menos verduras y proteínas sin procesar.

Pirámide de la Alimentación Saludable. Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), 2015.
Pirámide de la Alimentación Saludable. Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), 2015.

Los beneficios de una dieta equilibrada son muy amplios y sería ideal complementar el cuidado de la alimentación con actividad física regular, manteniendo el control del estrés y otros hábitos de vida saludable, como dormir las 8 horas al día (más si eres adolescente) e hidratarse adecuadamente

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