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Cuando los referentes hacen historia: Mariluz “La Joyita” Peral, campeona de Europa.

Hace unos días conocíamos una noticia que nos llena de orgullo, la boxeadora cántabra Mariluz “La Joyita” Peral se ha proclamado campeona de Europa del peso mínimo, tras imponerse por decisión unánime a la italiana Federica Macrí. Este logro deportivo supone un hito para el boxeo femenino y, en particular, para el deporte en Cantabria. Pero para la comunidad educativa del CIFP Número Uno, tiene además un valor muy especial.

En el marco del 2º Desayuno 8M del CIFP Número Uno, Mariluz “La Joyita” Peral participó como boxeadora profesional y referente femenino en un ámbito tradicionalmente masculinizado. Aquel desayuno, organizado desde la coordinación de igualdad, giró en torno a los estereotipos de género y su influencia en la elección de estudios, profesiones y prácticas deportivas, con el objetivo de dar voz al alumnado y acercarles experiencias reales que sirvieran de inspiración. Mariluz compartió mesa con estudiantes, profesionales y representantes institucionales, aportando su propia experiencia vital y profesional en el mundo del boxeo. Su testimonio puso de manifiesto la importancia de la constancia, la confianza en una misma y la necesidad de contar con referentes visibles para que niñas y jóvenes puedan imaginarse y construirse un futuro sin límites impuestos por los roles de género.

 Hoy, ese mensaje cobra aún más fuerza. Su victoria no es solo un éxito deportivo, es también un mensaje potente para el alumnado y para todas las personas que necesitan referentes cercanos que muestren que otros caminos son posibles. Desde el CIFP Número Uno queremos felicitar públicamente a Mariluz “La Joyita” Peral por este importante logro deportivo y agradecerle que, en su día, compartiera su experiencia con nuestra comunidad educativa.

¡Enhorabuena, campeona!

“Por qué soy feminista”: una experiencia que nos invita a mirar con igualdad.

Este lunes, durante la Semana Tecnológica del centro, tuvimos la oportunidad de disfrutar en el aula ATECA de la obra teatral “Por qué soy feminista”, interpretada por el grupo teatral Ni una menos y escrita y dirigida por Ramón Qu. La representación tuvo lugar de 10:00 a 11:00 h y reunió al alumnado de los grupos MJE1 y SUA 1 y a profesorado en una experiencia artística cargada de reflexión social.

A través de un formato ágil y cercano, nos invitaron a recorrer distintas situaciones cotidianas en las que se visibilizan desigualdades de género, estereotipos y brechas que todavía persisten en la sociedad. La puesta en escena intercalaba, además, referencias a figuras relevantes del feminismo, permitiendo descubrir o recordar a mujeres que han marcado la historia de los derechos humanos, los avances sociales y la lucha por la igualdad. Esta combinación de escenas contemporáneas con voces históricas ofreció al alumnado una mirada más amplia y contextualizada del movimiento feminista.

Nuestro centro educativo asume la coeducación como uno de sus principios fundamentales. Esto significa trabajar de manera consciente para que todas las personas puedan desarrollarse en igualdad de condiciones, sin sesgos ni limitaciones. Actividades como esta obra teatral son una oportunidad para fomentar la reflexión crítica sobre la igualdad real, visibilizar desigualdades que a veces permanecen normalizadas e impulsar el diálogo.

Este tipo de propuestas culturales nos recuerda que la igualdad no se trabaja solo en fechas señaladas, sino que forma parte de nuestro proyecto educativo y de nuestra manera de entender la formación integral de nuestro alumnado.

IV Desayuno 8M «Igualdad de oportunidades para el alumnado migrante»

Ayer celebramos el IV Desayuno 8M, un espacio que este año dedicamos a reflexionar sobre la igualdad de oportunidades para el alumnado migrante.

La mesa redonda reunió a profesionales de distintas administraciones educativas, laborales y de extranjería, así como a representantes de entidades sociales y a alumnado de nuestro centro. La combinación de miradas, experiencias y ámbitos de trabajo hizo que el encuentro resultara especialmente rico y clarificador.

La diversidad de nuestro centro exige respuestas coordinadas y una comprensión real de las dificultades a las que se enfrentan muchas personas cuando llegan a nuestro sistema educativo. En este sentido, la participación de personas expertas de diferentes instituciones permitió abordar los retos desde múltiples perspectivas, compartir información actualizada y, sobre todo, generar propuestas realistas para mejorar nuestra práctica diaria.

Uno de los aspectos más valiosos fue que las preguntas que guiaron la conversación fueron formuladas por el propio alumnado, lo que dio voz a sus inquietudes y ayudó a orientar el diálogo hacia sus necesidades reales. Las reflexiones que surgieron sobre homologación de estudios, trámites administrativos, documentación para FEM, aprendizaje del castellano o coordinación entre administraciones aportaron luz a situaciones que el alumnado vive de primera mano.

Queremos agradecer enormemente la participación de todas las personas invitadas, cuya disponibilidad y claridad contribuyeron a crear un espacio de diálogo cercano y constructivo. También agradecemos la implicación del alumnado y de todas las personas que asistieron y colaboraron en la dinamización del encuentro.

El IV Desayuno 8M nos recordó que construir un centro verdaderamente inclusivo requiere escucha, colaboración interinstitucional y una mirada compartida.

Gracias a todas las personas que lo hicieron posible.

Día para la Igualdad Salarial: avanzar hacia una retribución justa.

El 22 de febrero se conmemora el Día para la Igualdad Salarial, una fecha dedicada a visibilizar la brecha retributiva entre mujeres y hombres y a recordar la importancia de seguir trabajando para erradicarla. Con motivo de esta jornada, se ha divulgado una declaración institucional que reafirma el compromiso de impulsar políticas públicas capaces de corregir las causas estructurales de la desigualdad salarial.

Según los datos recientes, la brecha salarial de género se sitúa en el 15,7 %, el valor más bajo registrado hasta ahora. En el empleo a tiempo completo, la brecha ha descendido más de 5 puntos desde 2018, situándose en el 4,9 % en 2023. Estos avances muestran que las medidas adoptadas en materia de igualdad retributiva están dando resultados. No obstante, la brecha sigue siendo una realidad inaceptable que refleja desigualdades profundas y persistentes.

Una parte importante de la brecha salarial se explica por la infravaloración histórica de las ocupaciones desempeñadas mayoritariamente por mujeres. Entre ellas: cuidados, limpieza, atención social y sanitaria y educación infantil. Son trabajos esenciales para el sostenimiento de la vida, pero continúan asociados a condiciones laborales y salarios más bajos, no por razones objetivas, sino por sesgos culturales y sociales arrastrados durante décadas.

El texto institucional subraya que cerrar esta brecha es fundamental para garantizar la autonomía económica de las mujeres, prevenir la pobreza laboral y evitar que estas desigualdades se reproduzcan también en las pensiones. La igualdad salarial está estrechamente relacionada con la corresponsabilidad en los cuidados. Para reducir la brecha, es esencial:

  • contar con servicios y marcos normativos que faciliten la conciliación,
  • promover en las empresas horarios, permisos y políticas internas equitativas,
  • fomentar una distribución justa de los cuidados dentro de los hogares.

Los datos de la Encuesta de Empleo del Tiempo del INE son reveladores: un 34 % de las mujeres con empleo dedica 4 horas diarias al cuidado de hijos e hijas o personas dependientes. Ese mismo porcentaje de hombres dedica alrededor de 2 horas.

Esta desigual distribución del tiempo repercute directamente en oportunidades profesionales, desarrollo de carrera, salarios y pensiones. La igualdad retributiva no es solo un objetivo económico: es un elemento fundamental de la igualdad real, la autonomía personal y el bienestar social. Mientras existan diferencias salariales sin justificación, persistirá una desigualdad estructural que limita la libertad y el proyecto vital de muchas mujeres.

Reducir la brecha salarial es una tarea colectiva que requiere educación, sensibilización, corresponsabilidad y compromiso social. Cada avance importa, pero el camino continúa.

Desde el 17 de noviembre, las mujeres trabajan “gratis” en la UE: la brecha salarial persiste.

Cada año, el Instituto Europeo de la Igualdad de Género (EIGE) nos recuerda una realidad incómoda: la brecha salarial sigue siendo una asignatura pendiente en Europa. En 2025, la Comisión Europea ha fijado el 17 de noviembre como la fecha simbólica a partir de la cual las mujeres trabajan “gratis” hasta final de año. ¿Por qué? Porque, de media, las mujeres ganan un 12% menos que los hombres. Esto significa que, aunque desempeñen las mismas funciones, sus ingresos anuales equivalen al 77% de los de los hombres. Para igualar lo que ellos ganan en un año, las mujeres tendrían que trabajar 15 meses y 18 días. Tres meses y medio de trabajo invisible que no computa para pensiones, ni para derechos futuros. De hecho, la brecha en pensiones alcanza el 25% en la UE.

¿Por qué ocurre esto?

  • Persisten roles de género que orientan a las mujeres hacia disciplinas menos valoradas económicamente.
  • La carga de cuidados y tareas domésticas sigue recayendo mayoritariamente sobre ellas.
  • Las mujeres ocupan menos puestos de liderazgo y poder, el ámbito con peor puntuación en el índice de igualdad.

¿Dónde estamos en España?

Buenas noticias: España se sitúa cuarta en el ranking europeo, con 70,9 puntos, por detrás de Suecia, Francia y Dinamarca, y muy por encima de la media europea (63,4). Además, destaca en avances en representación política y toma de decisiones.

¿Qué necesitamos para cambiar esto?

Como señala Carlien Scheele, directora del EIGE:

“Tenemos que hacer realidad la igualdad salarial, crear sistemas de cuidado que liberen tiempo y repartan la carga, y fijar objetivos de liderazgo que conviertan el potencial de las mujeres en poder”.

La igualdad plena no llegará antes de 50 años si no aceleramos el cambio. Cada día que pasa sin medidas efectivas, las mujeres pierden tiempo, oportunidades y derechos. La brecha salarial no es solo una cuestión económica: es una cuestión de justicia social.