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IV Desayuno 8M «Igualdad de oportunidades para el alumnado migrante»

Ayer celebramos el IV Desayuno 8M, un espacio que este año dedicamos a reflexionar sobre la igualdad de oportunidades para el alumnado migrante.

La mesa redonda reunió a profesionales de distintas administraciones educativas, laborales y de extranjería, así como a representantes de entidades sociales y a alumnado de nuestro centro. La combinación de miradas, experiencias y ámbitos de trabajo hizo que el encuentro resultara especialmente rico y clarificador.

La diversidad de nuestro centro exige respuestas coordinadas y una comprensión real de las dificultades a las que se enfrentan muchas personas cuando llegan a nuestro sistema educativo. En este sentido, la participación de personas expertas de diferentes instituciones permitió abordar los retos desde múltiples perspectivas, compartir información actualizada y, sobre todo, generar propuestas realistas para mejorar nuestra práctica diaria.

Uno de los aspectos más valiosos fue que las preguntas que guiaron la conversación fueron formuladas por el propio alumnado, lo que dio voz a sus inquietudes y ayudó a orientar el diálogo hacia sus necesidades reales. Las reflexiones que surgieron sobre homologación de estudios, trámites administrativos, documentación para FEM, aprendizaje del castellano o coordinación entre administraciones aportaron luz a situaciones que el alumnado vive de primera mano.

Queremos agradecer enormemente la participación de todas las personas invitadas, cuya disponibilidad y claridad contribuyeron a crear un espacio de diálogo cercano y constructivo. También agradecemos la implicación del alumnado y de todas las personas que asistieron y colaboraron en la dinamización del encuentro.

El IV Desayuno 8M nos recordó que construir un centro verdaderamente inclusivo requiere escucha, colaboración interinstitucional y una mirada compartida.

Gracias a todas las personas que lo hicieron posible.

Día para la Igualdad Salarial: avanzar hacia una retribución justa.

El 22 de febrero se conmemora el Día para la Igualdad Salarial, una fecha dedicada a visibilizar la brecha retributiva entre mujeres y hombres y a recordar la importancia de seguir trabajando para erradicarla. Con motivo de esta jornada, se ha divulgado una declaración institucional que reafirma el compromiso de impulsar políticas públicas capaces de corregir las causas estructurales de la desigualdad salarial.

Según los datos recientes, la brecha salarial de género se sitúa en el 15,7 %, el valor más bajo registrado hasta ahora. En el empleo a tiempo completo, la brecha ha descendido más de 5 puntos desde 2018, situándose en el 4,9 % en 2023. Estos avances muestran que las medidas adoptadas en materia de igualdad retributiva están dando resultados. No obstante, la brecha sigue siendo una realidad inaceptable que refleja desigualdades profundas y persistentes.

Una parte importante de la brecha salarial se explica por la infravaloración histórica de las ocupaciones desempeñadas mayoritariamente por mujeres. Entre ellas: cuidados, limpieza, atención social y sanitaria y educación infantil. Son trabajos esenciales para el sostenimiento de la vida, pero continúan asociados a condiciones laborales y salarios más bajos, no por razones objetivas, sino por sesgos culturales y sociales arrastrados durante décadas.

El texto institucional subraya que cerrar esta brecha es fundamental para garantizar la autonomía económica de las mujeres, prevenir la pobreza laboral y evitar que estas desigualdades se reproduzcan también en las pensiones. La igualdad salarial está estrechamente relacionada con la corresponsabilidad en los cuidados. Para reducir la brecha, es esencial:

  • contar con servicios y marcos normativos que faciliten la conciliación,
  • promover en las empresas horarios, permisos y políticas internas equitativas,
  • fomentar una distribución justa de los cuidados dentro de los hogares.

Los datos de la Encuesta de Empleo del Tiempo del INE son reveladores: un 34 % de las mujeres con empleo dedica 4 horas diarias al cuidado de hijos e hijas o personas dependientes. Ese mismo porcentaje de hombres dedica alrededor de 2 horas.

Esta desigual distribución del tiempo repercute directamente en oportunidades profesionales, desarrollo de carrera, salarios y pensiones. La igualdad retributiva no es solo un objetivo económico: es un elemento fundamental de la igualdad real, la autonomía personal y el bienestar social. Mientras existan diferencias salariales sin justificación, persistirá una desigualdad estructural que limita la libertad y el proyecto vital de muchas mujeres.

Reducir la brecha salarial es una tarea colectiva que requiere educación, sensibilización, corresponsabilidad y compromiso social. Cada avance importa, pero el camino continúa.

Desde el 17 de noviembre, las mujeres trabajan “gratis” en la UE: la brecha salarial persiste.

Cada año, el Instituto Europeo de la Igualdad de Género (EIGE) nos recuerda una realidad incómoda: la brecha salarial sigue siendo una asignatura pendiente en Europa. En 2025, la Comisión Europea ha fijado el 17 de noviembre como la fecha simbólica a partir de la cual las mujeres trabajan “gratis” hasta final de año. ¿Por qué? Porque, de media, las mujeres ganan un 12% menos que los hombres. Esto significa que, aunque desempeñen las mismas funciones, sus ingresos anuales equivalen al 77% de los de los hombres. Para igualar lo que ellos ganan en un año, las mujeres tendrían que trabajar 15 meses y 18 días. Tres meses y medio de trabajo invisible que no computa para pensiones, ni para derechos futuros. De hecho, la brecha en pensiones alcanza el 25% en la UE.

¿Por qué ocurre esto?

  • Persisten roles de género que orientan a las mujeres hacia disciplinas menos valoradas económicamente.
  • La carga de cuidados y tareas domésticas sigue recayendo mayoritariamente sobre ellas.
  • Las mujeres ocupan menos puestos de liderazgo y poder, el ámbito con peor puntuación en el índice de igualdad.

¿Dónde estamos en España?

Buenas noticias: España se sitúa cuarta en el ranking europeo, con 70,9 puntos, por detrás de Suecia, Francia y Dinamarca, y muy por encima de la media europea (63,4). Además, destaca en avances en representación política y toma de decisiones.

¿Qué necesitamos para cambiar esto?

Como señala Carlien Scheele, directora del EIGE:

“Tenemos que hacer realidad la igualdad salarial, crear sistemas de cuidado que liberen tiempo y repartan la carga, y fijar objetivos de liderazgo que conviertan el potencial de las mujeres en poder”.

La igualdad plena no llegará antes de 50 años si no aceleramos el cambio. Cada día que pasa sin medidas efectivas, las mujeres pierden tiempo, oportunidades y derechos. La brecha salarial no es solo una cuestión económica: es una cuestión de justicia social.

Jornada sobre igualdad y prevención: integrar la perspectiva de género en la seguridad y salud laboral.

Desde la coordinación de igualdad, queremos invitar a la comunidad educativa y profesional a participar en una jornada que aborda un tema clave para avanzar hacia entornos laborales más justos y seguros: la integración de la perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales.

Existe actualmente un consenso técnico y social sobre la necesidad de que las políticas preventivas atiendan las desigualdades, especialmente las relacionadas con el sexo y el género. Esta mirada es esencial para garantizar el derecho a la protección frente a los riesgos laborales y para cumplir con el Objetivo 5 de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027, que promueve precisamente esta integración. Hablar de perspectiva de género en prevención no es limitarse a la protección durante el embarazo o frente al acoso. Es ir más allá del enfoque tradicional, que ha tomado como referencia el trabajo masculino, invisibilizando otros tipos de empleo bajo la falsa idea de que son “trabajos seguros”.

Incorporar esta perspectiva implica revisar desde la evaluación de riesgos hasta la planificación preventiva, pasando por los planes de igualdad, que según el RD 901/2020, deben incluir la prevención en su diagnóstico. Así, se refuerza el derecho a la igualdad y a la salud de todas las personas trabajadoras. La jornada se enmarca en el proyecto “Integración de la prevención de riesgos laborales en los planes de igualdad”, que busca visibilizar cómo ambas herramientas (el plan de igualdad y el plan de prevención) pueden trabajar en sinergia para transformar los entornos laborales. A continuación te dejamos el directo de la jornada técnica:

Industria sin etiquetas en la Feria de empleo del Metal de Cantabria.

El equipo dinamizador de bienestar y coeducación 360º del centro acudió ayer a la Feria de Empleo del Metal celebrada en Santander, donde asistimos a la mesa redonda Industria sin etiquetas: inclusión más allá del género. En representación del equipo, estuvimos Lidia Murillo, Mª José Sardina y Mª Concepción Iglesias. Este espacio de diálogo nos permitió reflexionar sobre cómo transformar los entornos laborales para que la diversidad deje de ser una excepción y se convierta en el modelo habitual.

La participación de profesionales comprometidos con la inclusión, como Charo Astoreca (FESCAN), José Luis Saiz (COCEMFE Cantabria), Ignacio Rivero (AMPROS) y Gonzalo Zuazo (Grupo Industrial 10), aportó una visión amplia y realista sobre los retos y oportunidades que ofrece una industria abierta a la diversidad.

Una de las ideas más potentes que emergieron fue la necesidad de cambiar el enfoque tradicional de inclusión en el ámbito industrial. Ya no se trata de integrar casos aislados, sino de rediseñar las estructuras organizativas para que la pluralidad esté en el centro del modelo productivo. Durante el encuentro se compartieron experiencias inspiradoras que evidencian cómo la presencia de perfiles diversos enriquece los equipos de trabajo. Esta variedad no solo aporta nuevas perspectivas, sino que también impulsa la innovación y fortalece la competitividad empresarial.

También se abordaron los cambios culturales y organizativos necesarios para eliminar barreras invisibles, garantizar el acceso equitativo y construir espacios laborales donde la diferencia se valore como un activo estratégico. Este nuevo paradigma es el punto de partida para construir una industria más justa, eficiente y humana.