Entradas del autor: Lucía Bañuelos Teso

28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo: Inscripciones abiertas para la jornada sobre riesgos psicosociales

El próximo 28 de abril es una fecha clave en nuestro calendario: el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Este año, el lema propuesto por el INSST y la OIT se centra en «El trabajo que cambia: Nuevos desafíos psicosociales«. La jornada técnica “El trabajo que cambia: nuevos desafíos psicosociales” propone un espacio de reflexión y análisis sobre estos cambios y sus consecuencias en la población trabajadora.

A lo largo del encuentro se abordarán los principales factores psicosociales asociados a la evolución del trabajo, así como las estrategias preventivas necesarias para hacerles frente desde una perspectiva técnica, organizativa y de promoción de la salud.

¿Qué vamos a aprender en esta jornada?

El programa es una hoja de ruta imprescindible para cualquier futuro técnico de PRL. Algunos de los bloques más destacados son:

  • Desconexión digital: María Jesús Otero Aparicio (INSST) analizará el reto del equilibrio digital, un tema que complementa perfectamente el estudio sobre hiperconectividad que hemos analizado en clase.
  • Impacto del cambio climático: Se discutirá cómo el entorno ambiental afecta a la salud mental y organizativa.
  • Nuevas legislaciones: Una mirada jurídica a los riesgos psicosociales que están por venir.

¿Cuál es la estructura de la jornada?

Se abrirá con una ponencia inaugural dedicada al análisis de los desafíos psicosociales desde la perspectiva jurídica, en la que se expondrán el panorama actual y las perspectivas de evolución en materia de legislación sobre los riesgos psicosociales.

El primer bloque, “Transformaciones del trabajo y riesgos psicosociales”, se centrará en tres ámbitos relevantes: el trabajo en plataformas, la desconexión digital y los riesgos psicosociales en el sector agropecuario. La expansión de nuevas formas de organización del trabajo, la creciente conectividad y las particularidades de determinados sectores
productivos están redefiniendo la forma en que estos riesgos se manifiestan. En este contexto, resulta necesario reflexionar sobre cómo factores como la disponibilidad permanente, la intensificación del trabajo, la incertidumbre organizativa o características de determinados sectores como el aislamiento pueden incidir en la salud mental y el bienestar de las personas trabajadoras.

En el segundo bloque “Precariedad, cambio climático y riesgos psicosociales” se abordarán otros aspectos que también están adquiriendo una importancia creciente en la generación de riesgos psicosociales. En particular, se analizará la precariedad laboral a la luz de las aportaciones del Informe PRESME, que ha puesto de relieve la relación entre la
inestabilidad, la inseguridad y la incertidumbre sobre las condiciones de trabajo y su impacto en la salud mental de las personas trabajadoras. Junto a ello, se abordará cómo el cambio climático está alterando las condiciones en que se desarrolla el trabajo y sobre su incidencia en la generación de riesgos psicosociales.

La jornada se completará con la mesa redonda “Futuro de la PRL: retos para una nueva era”, integrada por los agentes sociales, que debatirán sobre estos retos y compartirán su visión sobre las necesidades y respuestas que plantea hoy la
prevención de los riesgos psicosociales en el mundo del trabajo.

¿Cómo participar? (Inscripción Online)

La jornada se podrá seguir de forma telemática, lo que nos permite estar en primera línea de la prevención sin salir del centro o desde casa.

  • Fecha: 28 de abril de 2026.
  • Horario: De 10:00h a 13:45h.
  • Inscripción: Es gratuita, pero se debe obtener el enlace de acceso.

[AQUÍ TIENES EL ENLACE PARA EL ACCESO ONLINE] 

No os perdáis esta oportunidad de ver cómo la Seguridad y Salud evoluciona hacia un modelo más humano, digitalmente responsable y adaptado a los nuevos tiempos. ¡Nos vemos (digitalmente) el día 28!

Luces y sombras de la seguridad laboral en 2025: Menos mortalidad general, pero la Construcción y los trayectos quedan en deuda

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha publicado los datos de avance de la siniestralidad laboral correspondientes a 2025. Las cifras muestran una tendencia general positiva en la seguridad laboral en España, logrando una reducción significativa en los accidentes más graves en un año de máxima ocupación laboral.

Aquí te resumimos los puntos clave que todo profesional del sector debe conocer:

Descenso general de la mortalidad laboral

  • El dato más destacado es la caída del 9,6% en los accidentes mortales en términos absolutos respecto al año anterior.
  • En total, se registraron 584 fallecimientos, lo que supone 62 menos que en 2024.
  • El índice de incidencia de accidentes mortales (que ajusta el número de siniestros al total de trabajadores afiliados) se redujo un 11,6%.
  • Los accidentes graves también experimentaron una mejora, cayendo un 1,7%.

Preocupación en la Construcción

  • A pesar de la mejora global, no todos los sectores han seguido el mismo camino. Mientras que el sector Agrario (-30,4%), el de Servicios (-19,6%) y la Industria (-5,2%) lograron reducir sus fallecidos, la Construcción registró un aumento crítico.
  • En este sector, los accidentes mortales aumentaron un 21,5%, con 29 muertes más que el año previo.

El reto de los desplazamientos: Accidentes in itinere

Una de las notas negativas del informe es el aumento de la siniestralidad en los trayectos de ida o vuelta al trabajo.

  • Los accidentes in itinere aumentaron un 2,9% (2.562 accidentes más).
  • Los fallecimientos en estos desplazamientos crecieron un 0,7%.

Este dato evidencia la necesidad de reforzar urgentemente las estrategias de prevención en movilidad laboral.

¿Cómo mueren los trabajadores? Cambios en la tipología

El informe detalla un cambio interesante en las causas de los fallecimientos en jornada:

  • Aumentan: Los golpes por caídas de los trabajadores, que subieron un 3,2%.
  • Disminuyen: Causas naturales como infartos o derrames (-5,6%), accidentes de tráfico (-24%) y, de forma drástica, los golpes contra objetos en movimiento (-52,2%).

Aunque las cifras generales son esperanzadoras y consolidan una tendencia a la baja en la siniestralidad, el repunte en la Construcción y en los accidentes in itinere marca el camino de las prioridades preventivas para este 2026.