Publicaciones correspondientes al mes de: junio 2026

¿Conectados o Atrapados? Reflexionando sobre la Hiperconectividad en nuestro Instituto

En la era del «siempre encendidos», la línea que separa nuestra vida real de la digital es cada vez más delgada. Las TIC han difuminado la frontera entre la vida profesional y personal, dando lugar a un riesgo psicosocial emergente: la Hiperconectividad laboral.

El enfoque técnico: ¿Qué dice las estadísticas?

Según el reciente estudio del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) sobre Hiperconectividad y Salud Mental (2025), la disponibilidad permanente no es solo una «costumbre», sino una sobrecarga cognitiva que impacta directamente en nuestra salud mental. Algunos de los síntomas que ocasiona son los siguientes:

  • Trastornos del sueño: Es el indicador más frecuente, afectando al 63,13% de los trabajadores analizados.
  • Tecnoestrés y Tecno invasión: Sentir la obligación de responder al instante (telepresión) genera una activación psicofisiológica que deriva en ansiedad y agotamiento.
  • Infoxicación: La incapacidad de procesar el flujo incesante de información real genera un aumento de la carga de trabajo mental, tanto cuantitativa como cualitativa.

Previniendo el problema desde el aula

En nuestro instituto hemos decidido que no basta con hablar del problema; hay que medirlo para entenderlo, y ofrecer a nuestros alumnos herramientas para afrontarlo. Por eso, a lo largo de este curso hemos querido explorar diferentes formas de abordar la cuestión. El Departamento de Fabricación Mecánica encabezado por Nicolás y en colaboración con nuestra orientadora, Cruz han implementado un pequeño experimento para que nuestro alumnado tome conciencia del impacto de las pantallas en la salud mental.

Algunos participantes y profesores posando en el taller

¿En qué consiste el experimento?

Mas allá de prohibir los móviles en el aula, tratamos de acompañar al alumno aportándole consciencia sobre el abuso de las pantallas y un mundo caracterizado por los estímulos.

  • Medición ¿Cuántas horas pasas pegado a la pantalla? Vamos registrando las horas que el alumnado invierte utilizando el móvil. No basta con suponer, sino de trabajar con datos reales.
  • Análisis ¿Cómo te hace sentir este hábito? Con el apoyo de Cruz, esos datos se transforman en una reflexión sobre el bienestar emocional. ¿Cómo nos sentimos después de tres horas de scroll infinito? ¿Qué dejamos de hacer por estar pegados a la pantalla?
  • Menos tiempo de pantalla es más vida. El objetivo final es ambicioso pero vital: reducir el tiempo de pantalla para recuperar el tiempo de vida, de taller, de estudio y de conversación cara a cara.

Nuestro enfoque es que no se trata de demonizar la tecnología, sino de aprender a ser sus dueños y no sus esclavos. Medir nuestro consumo es el primer paso para recuperar el control.

Uno de los alumnos muestra el registro de horas semanales

¿Por qué es tan importante protegerse de la hiperconectividad?

La Fabricación Mecánica requiere precisión, paciencia y una atención plena en la tarea física, algo que la hiperconectividad destruye. Al medir el tiempo de móvil, los alumnos se dan cuenta de que su rendimiento disminuye significativamente cuando dedican más tiempo a la pantalla que a otros hábitos como el descanso, las interacciones sociales presenciales, o el deporte.

Por su parte, Cruz, desde el Departamento de Orientación, les explica conceptos que explican este fenómeno y cómo evitarlo: qué es la dopamina, cómo funciona nuestro cerebro, el poder de los hábitos. El objetivo último es cuidar la salud mental de nuestros jóvenes, fomentar relaciones más sanas y directas y aumentar su energía y bienestar.

Comentando con el profesor los avances.

Un Reto para toda la Comunidad educativa

Queremos que este proyecto sea una invitación para todos. Os animamos a revisar vuestro propio «tiempo de uso» en los ajustes del teléfono. Quizás la cifra os sorprenda y os anime a ajustar vuestros hábitos.

Desde el instituto, seguiremos trabajando para que nuestros alumnos salgan preparados no solo con las mejores competencias técnicas, sino también con las competencias personales y sociales necesarias para navegar en un mundo digital sin naufragar en él.

¡Menos pantallas, más conexiones reales!

 

Cómo rendir al máximo sin destrozarte la espalda

Pasar horas y horas delante de los apuntes o el ordenador forma parte de la vida académica, pero terminar el día con dolor de espalda, cuello o cabeza no debería ser normal. Desde el departamento de Seguridad y Medioambiente queremos darte las claves de la ergonomía aplicada a tu estudio.

No se trata solo de comodidad; una buena postura mejora la concentración, reduce la fatiga y, a largo plazo, evita lesiones. ¡Toma nota de estos consejos para preparar tus exámenes de forma saludable y notarás la diferencia!

  1. La regla de los 90 grados (Tu postura base)

Tu cuerpo te agradecerá que mantengas una postura neutra. Para conseguirlo, busca los 90 grados en tres puntos clave:

  • Espalda y caderas: Siéntate bien atrás en la silla, apoyando la zona lumbar. El respaldo debe formar un ángulo de 90° a 100° con el asiento.
  • Rodillas: Las piernas deben formar un ángulo recto, evitando cruzar las piernas o sentarte sobre una de ellas.
  • Pies: Tienen que estar completamente apoyados en el suelo. Si no llegas, utiliza un reposapiés (o un par de libros grandes en su defecto).
  1. Adiós al «cuello de texto» (Pantallas y apuntes)

El peso de nuestra cabeza se multiplica a medida que la inclinamos hacia adelante. Para evitar la sobrecarga cervical:

  • La pantalla, a la altura de los ojos: El borde superior del monitor o portátil debe quedar a la altura de tu mirada horizontal. Si usas portátil, plantéate usar un soporte y un teclado/ratón externo.
  • Usa un atril para los apuntes: Estudiar con los folios totalmente planos en la mesa te obliga a forzar el cuello. Un atril (o colocar los apuntes apoyados en una carpeta) cambiará por completo tu postura.
  1. La iluminación: Tu aliada contra la fatiga visual

A veces el cansancio no es físico, sino visual. Forzar la vista provoca dolores de cabeza y pérdida de concentración:

  • Prioriza la luz natural siempre que puedas.
  • Si usas flexo, colócalo en el lado contrario a la mano con la que escribes para no hacerte sombras.
  • Regula el brillo de las pantallas: no debe ser superior a la luz ambiental de la habitación.

   4. Dosificar es clave: la importancia del descanso

La mejor postura es la que dura poco. El cuerpo humano está diseñado para moverse, por lo que estar estático cuatro horas seguidas es perjudicial, por muy ergonómica que sea tu silla.

  • Cada 50 o 60 minutos de estudio, levántate. Camina un par de minutos, estira los brazos, mueve el cuello suavemente y mira por la ventana hacia un punto lejano para relajar los músculos oculares.
  • Hidrátate regularmente, y notarás cómo aumenta tu nivel de concentración.

Estudiar de forma inteligente también significa cuidar tu salud. Pon en práctica estos consejos hoy mismo y notarás la diferencia en tu energía y en tu rendimiento. ¡Mucho ánimo con el estudio!